Lavabos

Normalmente, para recibir agua del grifo, hay dos opciones posibles: un lavabo o una palangana. Deben ser colocados en soportes estables. Para ello, hay un armario de lavabo incorporado y un armario de lavabo incorporado. En ambos casos, el lavabo o la palangana se introduce en el armario, de modo que se puede aprovechar el espacio restante en el armario.

También es posible colocar simplemente el lavabo y el lavamanos en el armario. Para ello, está el tocador y el lavabo. Los últimos son tan prácticos como los primeros, pero es difícil mover el gabinete si tienes problemas o cambias de opinión.

Accesorios para el lavabo

El lavabo puede ser equipado con un grifo mezclador, ideal en los baños tradicionales, pero puede ser difícil de manejar por los niños que pueden quemarse (piénsalo). Esta solución es la más costosa en términos de agua, debido al tiempo empleado en modular los controles de agua fría y caliente para obtener el agua a la temperatura deseada.

El grifo mezclador es de lejos el más práctico. El hecho de que sólo tenga un control facilita su uso si los niños lo usan y ahorra mucha agua. También es posible tener una ducha de mano instalada en el lavabo, la principal ventaja es que se puede lavar el pelo rápidamente.

Eligiendo tu fregadero

La elección del lavabo debe tener en cuenta la profundidad, anchura, altura del lavabo y la altura total con la columna. El ancho de un lavabo es de unos 60 a 120 cm con una altura media de 85 cm.

Cuando elija un lavabo, recuerde elegir un accesorio que mejore el aspecto general. Jugando con la armonía de estilos o con la diferencia, los grifos y el lavabo pueden complementarse perfectamente. También es importante tener en cuenta el color del lavabo, que debe armonizar con los demás elementos del baño.

Los diferentes tipos de lavabos

El doble lavabo, que requiere más espacio, es más cómodo si el baño está muy ocupado.

El lavabo colgante es un modelo cada vez más popular en los hogares. Se puede fijar a la pared del baño con tacos o tornillos. El lavabo suspendido se aprecia porque puede fijarse a la altura deseada y es muy fácil de mantener. Le da un toque moderno al baño.

El lavabo de la columna es en realidad un lavabo suspendido bajo el cual se ha añadido una columna. La columna no soporta el lavabo, sino que sirve para ocultar los tubos y el sifón.

El lavabo que ahorra espacio está pensado para su instalación en un baño de tamaño medio. Estos lavabos de forma asimétrica pueden ser instalados en la esquina de una habitación. El lavabo asimétrico suministrado con el lavabo preserva la comodidad del usuario al usar el lavabo. Los profesionales de los equipos sanitarios también ofrecen los llamados lavabos “poco profundos”. Como el lavabo que ahorra espacio, el lavabo poco profundo ahorra espacio en el baño.

El modelo de consola es el nuevo lavabo. El lavabo de la consola es la combinación de un lavabo clásico y el lavabo. Consiste en pequeños estantes, o estantes laterales, en los que los usuarios pueden colocar todos sus artículos de tocador. Generalmente, consiste en un lavabo suspendido que se apoya en dos soportes de porcelana o en una base de metal. Los lavabos que se apoyan en la base están equipados con brazos que sirven como porta toallas.

Para los usuarios nómadas, el lavabo de la caravana se adapta perfectamente a la situación. Se puede doblar y ocupa su lugar en la habitación utilizada para lavar.

Los materiales utilizados para hacer los lavabos
Entre los diferentes materiales posibles para hacer un lavabo, tres se destacan del resto. El lavabo de cerámica es el más vendido, gracias en particular a su excelente relación calidad/precio. Más cálido y ligero, el lavabo de acero inoxidable también se destaca de los otros lavabos. Se puede colocar en cualquier lugar del baño. Finalmente, el lavabo de piedra también se mezcla con el baño, aportando un toque de originalidad y nobleza.